Ágape

_Algobonito_

Tus ojos de luz dorada
no comprenden el sosiego;
y el caramelo de tus flores
aviva vestigios de fuego.

¿Dónde estará mi princesa?
¿Dónde descansan sus sueños?
¿Se habrán perdido entre las fresas,
o se marcharon tras otros desvelos?

Pero aquellos dulces luceros
que iluminan tus mejillas
despiertan el motor de mis anhelos,
dormido detrás de mis costillas.

¡Ay, si supieras cuánto te he buscado!
Entre las sombras de mil primaveras,
aunado a mis deseos blancos
como flor con olor a esperas.

Y si algún día volvieras a mis brazos,
con la dulzura de tus labios de herida,
recogería del tiempo los pedazos
para besarte donde aún duele la vida.

Y aunque tus pasos no encuentren camino,
ni tus labios pronuncien mi nombre,
te amaré sin reclamarle al destino
las caricias que tu ausencia me esconde.

Pues amar no es encadenar las flores,
ni exigirle a la rosa su fragancia;
es guardar en el pecho sus colores
y quererla, aun muriendo en la distancia.

  • Autor: Anthony Peralta (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 29 de octubre de 2026 a las 11:32
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema forma parte del capítulo Misterios luctuosos de mi próximo poemario Erosario.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: Mª Pilar Luna Calvo
  • En colecciones: Erosario.


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