Era una calle sin nombre.
Una calle que en las noches,
las sombras comían la luna.
No había en ella farolas
que iluminaran quizá,
algunas casas oscuras.
Eternos caminantes,
que se llamaban poetas.
Oscuros ojos.
Labios mudos.
No cantaban al amor,
si no quedaba un latido.
Una música lejana
no alcanzaba sus oídos.
Oscuros ojos,
labios mudos.
¿Algún beso?¿Un suspiro?
Un cementerio cercano
esperaba anhelante
algún nuevo solitario.
¿Quién sabrá lo que
ha vivido?
Un viejo papel
guardado.
Uno que nadie leía…
Eran versos…
mustios,
lentos.
Languidecían.
Oscuros ojos,
labios mudos.
Manos agarrotadas
intentaban sostener
alguna pluma indiscreta.
Noche, déjame escuchar
un canto:
Un murmullo;
un silbido;
un estruendo;
un quejido.
Oscuros ojos,
labios mudos.
Que quiero escuchar
los vivos.
Y recitar estos
versos…
mas no puedo.
¿Será acaso
que estoy muerto?
Allí quedaban las hojas
que se llevaban los vientos.
Y me preguntaba, yo…
¿Acaso habitan poemas
si nadie piensa en sus versos?
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Autor:
Vicky Ley (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de octubre de 2026 a las 09:42
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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