Mis ojos se adormecen.

Oscar Valero

Claros como el sol que nace por oriente,
alumbrando un nuevo amanecer
sobre las verdes montañas de mi ciudad.

Así se iluminan mis ojos
con el resplandor de un nuevo amanecer.
Algunos aseguran que sirven para ver;
otros, que para observar.
La verdad, no logro dimensionar
la diferencia entre un verbo y el otro,
pues mis ojos, de una u otra forma,
siempre encuentran motivos para brillar.

Dicen que son el espejo del alma
y que a través de ellos puedes descubrir
la belleza o la maldad.
Yo digo que son el reflejo de los sentimientos,
que hablan en silencio
cuando las palabras no pueden expresar
lo que llevamos dentro.

Algunas veces son caudalosos ríos
que en sus surcos llevan agua sin cesar;
pero, si decides probarla,
tal vez descubras que su sabor
pertenece a la inmensidad del mar.

Algunos tienen un color definido
que suele cautivar;
pero el verdadero color de unos ojos
no siempre está en lo que puedes mirar,
sino en la forma en que decides contemplar.

Y mientras mis ojos se adormecen,
quizá cansados de tanto mirar,
mi alma permanece despierta,
buscando en otra mirada
un motivo para volver a brillar.

  • Autor: Oscar Valero (Online Online)
  • Publicado: 28 de octubre de 2026 a las 16:13
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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