El tornero de la primavera terca (Luis Iganacio Lula Da Silva, honor y vida)

José Luis Barrientos León

 

Surgió el tornero del ABC, metalúrgico del viento,

aquel que conoció el hambre primera en la tierra reseca,

y se irguió con un fuego natural, valeroso, desde el polvo.

 

Su memoria es hoy un hacha de piedra que corta el aire frío,

porque ya es tiempo de abrir el reposo de las provincias,

de levantar las losas, de romper el olvido oxidado:

aquellos quinientos ochenta días de sombra y muros,

esa prisión que quiso enterrar su geografía,

sabiendo que los poderosos podrán cortar el metal y el dedo

de las manos obreras, pero jamás detendrán el avance de su puño.

 

Tal vez no encontró su destino el soldado de la greda,

el huérfano de la sequía que camina los mapas,

y el alma humana lamenta no haber conversado a solas con él,

con una botella de vino humilde, en una mesa descalza de madera,

habiendo esperado en la intemperie de la historia

que pasara el ancho regimiento de los hombres sin pan.

 

Aquel hombre perdido en el carbón de los suburbios

pudo ser una sombra más en la fundición del olvido;

pero la sangre caída de los que sufren,

el clamor de los que no almuerzan bajo el sol,

le puso el destino en las manos.

 

Manos que ya no son suyas, porque él ya no es un solo hombre,

sino una idea encarnada en el pecho de la patria,

un rayo vegetal, la terca certidumbre

de que la esperanza, al fin, venció al miedo.

 

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  • Autor: Jose Barrientos (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 27 de octubre de 2026 a las 11:37
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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