No hay gracia en el camino que no duele,
ni fruto en el invierno sin escarcha;
la vida cobra el precio que nos marca
y en el yunque del tiempo nos disuelve.
Perder es el principio de la entrega,
un tributo exigido en la balanza;
lo que el alma sacrifica y lanza
al fuego donde el fuego se sosiega.
Y cuando pasa el viento de la herida,
y el llanto se disipa en la memoria,
no queda sombra triste de la huida,
sino el fulgor eterno de la gloria.
Pues ya no hay golpe bajo ni tormento
que pueda doblegar al que ha vencido:
su pecho guarda, firme y encendido,
un corazón de acero y firmamento.
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Autor:
Máx (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de octubre de 2026 a las 11:34
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 1

Offline)
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