En las enredaderas del recuerdo
(Esos que se alimentan y se adueñan del silencio),
que mantienen despierta
cualquier parte del cuerpo humano
(Esos que se suponen que vinieron después
del mono),
convirtiéndola en percutor,
arma de destrucción masiva,
defensa bruta
(Ésa que se supone que ejecutan los nervios).
Órdenes cerebrales,
para esto no hay rango
(Es por ello que quien no se conoce se raya mucho más
sabe diferenciar qué merece la pena,
el pensamiento,
quién dirige el cerebro, les juro así me muera,
la mitificación te sorbe las neuronas.)
También hay que cuidar el contraste, el matiz,
de la mente, cuando lanza su aviso,
(Dice quién es avieso y actúa con doblez,
simulada,
forzada,
natural.)
funciona como alarma,
descubriendo hasta dónde yo podría llegar.
(Yo, en tercera persona valgo más)
Éste es un trabajo de reinicio,
que yo me crea superior,
no significa que lo sea... Para ti.
(Éste es el argumento más firme hacia la inopia.
Y no puedo, ni quiero, medirme con un preso
de mis letras.
A ti, chulo de mierda, te lo digo,
no te daré ni la condicional.
Este error es lo máximo a lo que llegan.
Una prisión mental.
No vengan con el cuento "ser o no ser".
Es lo que ustedes hacen, pero justo al revés.
(Como siempre)
"Para Dios, tú qué crees que eso significa."
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Autor:
FENIXIO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de octubre de 2026 a las 08:29
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1

Offline)
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