Mi sonrisa vertical

jan Janito

entre los pliegues

hay una noche que no es noche,

una flor sin jardín,

un idioma anterior a la boca.

la vulva guarda la memoria del agua,

la lenta insistencia de la tierra,

un temblor que no necesita testigos.

no es herida, aunque la historia

haya querido escribirla como una.

no es puerta,

aunque tantos hayan confundido el umbral con la llegada.

es carne viva, cartografía del deseo,

un pequeño universo

donde el placer desobedece las leyes del silencio.

el clítoris: esa mínima estrella

con una galaxia secreta debajo de la piel.

y alrededor, la delicadeza feroz

de un cuerpo que no pide ser descifrado.

hay labios que no pronuncian,

humedad que habla,

músculos que recuerdan

lo que la razón todavía ignora.

y hay una mujer que se toca y encuentra,

al fin, no un misterio destinado a los ojos de otro,

sino su propia lengua,

su propia noche,

su manera irrepetible de encender el mundo.

porque el cuerpo no es una pregunta

que alguien deba responder.

es territorio sin dueño,

una verdad que respira,

y en el centro de su pulso arde, intacta,

la libertad de sentirse viva.

  • Autor: jan Janito (Offline Offline)
  • Publicado: 23 de octubre de 2026 a las 09:44
  • Categoría: Erótico
  • Lecturas: 3
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais


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