EL LEGADO DE LA TINTA

Bolivar Loncarich Pedro Antonio

El tiempo pasa lento pero no se detiene
y es la vida la que corre en el papel,
donde cada ilusión que el alma sostiene 
se convierte en un sueño que empieza a tejer.
 
Escribir es el arte que nos hace saber
que el entusiasmo enciende la obscuridad, 
es plasmar el amor que supimos tener,
la pura inspiración de nuestra realidad.
 
Una línea tras otra es una ilustración 
del encanto sutil que nos da la existencia,
un trazo invisible de la eterna unión,
donde el alma dibuja su propia esencia.
 
La familia es el nido, el hilo sagrado,
que amarra el pasado con el presente,
y en este poema que queda guardado,
vivimos por siempre al volver a escribir.
 
Pedro Antonio Bolivar Loncarich 
 


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