En política, como en tantas otras cosas en España, no se planifica nunca con intención de evitar males mayores, sí, en muchos casos, para acentuarlos, para agravarlos, y por esta razón nadie pudo prever que el descerebrado y Presidente de Argentina, Milei, se iba a presentar invitado en Madrid, ahora, en fechas de elecciones; ahora, aunque les jodan, se le ve, incluso entre sus amigos los fascistas españoles cercanos a él, como a ese “Cuñado que se presenta los domingos por la tarde en casa sin que haya sido invitado, y hay que soportarlo aún con mala cara…” Hasta sus más cercanos allegados en España se han marchado de Madrid para no recibirlo, para que no queden fotografiados con ese siniestro personaje y que encima es feo como el demonio.
A razón de este hecho, de esta visita, me acordé del periodista y escritor italiano Leo Longanesi del cual tengo muchos artículos y notas suyas desde hace muchos años, lo recordé porque, lamentablemente y salvo algunas excepciones, muy pocas, apenas hay, ni en España ni en Europa en estos momentos, periodistas y/o escritores que tengan la lucidez que siempre demostró Leo Longanesi para denunciar el fascismo existente en la Europa de su tiempo; en 1938 y en pleno fascismo, tengo anotado, escribió: “Dentro de veinte años apenas nadie sabrá ni imaginará los los tiempos en los que vivimos, los historiadores futuros leerán periódicos, libros e incluso revisarán propaganda y consultarán documentos, pero, seguro - digo yo, como ahora - no sabrán comprender lo que ha pasado. ¿Cómo transmitir a la posteridad la cara de aquel fascista cuando está de uniforme de jerarca y baja del coche?”. Este relato, cierto y escrito hace décadas, se puede perfectamente trasladar al momento actual, en Europa y España por los sucesos políticos que se están dando como repetición de aquellos y que son la vuelta al fascismo, nos guste o no. Hoy la cara de Abascal, el referente de Mussolini en España, un fascista de origen musulman renegado y representante de la ultraderecha más radical que, también su padre defendió durante la dictadura, es y será digna de verse si por casualidad triunfa en las elecciones; si así fuera y con esa estulticia y arrogancia de todos los dictadores que le caracteriza, seguramente saldrá al balcón, ya seguro del poder que entonces tendrá y hasta con el apoyo de jueces y la mayoría de los medios de comunicación ya de rodillas y hará el saludo fascista que en su momento caracterizó tanto a Mussolini, seguro. También se verá, en ese mismo balcón, la cara de otro quizás no tan dictador pero sí la de un ignorante desinformado incapaz de decir tres palabras seguidas sin agachar la cabeza para leer qué le han escrito en el papel, así y todo en la mayoría de las veces no acierta, se equivoca y da mucho qué pensar si con personas así se puede gobernar un país y más aún en estos tiempos.
Es probable que, de una manera u otra, muchas cosas de estas pasen, o puedan pasar; lo que entonces también me pregunto es quiénes, en este momento, dejarán memoria escrita de qué ocurrió, lo digo en el sentido saber cómo y de qué manera esta juventud de ahora que se está revolviendo contra la mayoría de los Gobiernos europeos podrán defenderse de ellos y con qué argumentos, digo y es mi pregunta.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 22 de octubre de 2026 a las 15:15
- Categoría: Sin clasificar
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