LA LUZ SE LLEVA DENTRO
La luz se lleva dentro.
No depende del sol ni de la luna ni de nadie que brille afuera.
No se apaga cuando la noche cae sobre el mundo,
ni se oscurece porque otros no la vean:
sigue ardiendo, quieta, constante,
en lo más hondo de tu ser.
La luz que llevas dentro no se pide prestada,
no se la quita a nadie para brillar tú.
Es tuya, nacida de tus propias horas oscuras,
de cada paso que diste sin ver el camino,
de cada verdad que sostuviste cuando todo parecía dudar.
Esa luz… te pertenece. Y nadie la puede apagar.
No necesitas que te enciendan para iluminar:
ya llevas la llama encendida desde antes de nacer.
A veces la cubren las nubes de la inquietud,
a veces la duda la hace parecer pequeña,
pero nunca se ha ido: solo espera que respires,
que te calmes, que recuerdes quién eres.
Y entonces vuelve a crecer, clara y segura,
llenando todo el espacio que habitas.
Lo más hermoso de esta luz interior:
no ilumina solo tu propio camino.
Quien camina cerca de ti siente su resplandor,
sin que tú hagas alarde ni gites que brillas.
Tu calma alumbra a quien está perdido;
tu constancia da esperanza a quien flaquea;
tu serenidad devuelve la claridad a quien no la tiene.
Sin moverte, sin forzar, simplemente… siendo tú.
Guárdala, cuídala, no la dejes apagarse.
No la gastes en demostrar a nadie que brillas:
mantenla limpia, serena, firme.
Porque cuando todo lo demás cambie o se vaya,
cuando el ruido calle y las luces de afuera se apaguen…
la tuya seguirá encendida.
Y entonces comprenderás:
siempre fue esa luz la que te guiaba.
Nunca te abandonó. Nunca te dejará.
La luz se lleva dentro.
Y mientras la mantengas viva…
nunca caminarás en tinieblas.
© NOAH SUBIN
21 Oct. 26
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
-
Autor:
noasubin (
Online) - Publicado: 22 de octubre de 2026 a las 00:16
- Comentario del autor sobre el poema: La luz que llevas dentro no necesita que el mundo la encienda: brilla por sí misma, para siempre...La mayor fortaleza no es poder encender todas las luces de afuera: es llevar la propia luz encendida en todo momento. Cuando comprendes que tu claridad nace de ti y no depende de aplausos ni de circunstancias favorables, te vuelves libre. Nadie puede apagar lo que nace de tu esencia. Cuídala, mantenla pura, y déjala brillar sin prisa y sin ruido: eso es lo que de verdad ilumina.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: noasubin
- En colecciones: Mios.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.