A veces.
Hay personas que llegan sin buscarlas,
que aparecen entre tantas otras
y, sin saber muy bien por qué,
terminan quedándose en nuestros pensamientos.
A veces, la vida vuelve a cruzarnos
con aquello que llamó nuestra atención,
como si el tiempo nos diera otra oportunidad
de descubrir lo que aquella primera vez
apenas alcanzamos a imaginar.
Lo curioso es cómo algunos rostros
consiguen sobrevivir a los instantes,
cómo alguien puede quedarse en la memoria
mucho después de haberse perdido entre la gente.
Y, de pronto, sin haberlo planeado,
la casualidad vuelve a hacer de las suyas,
como si quisiera recordarnos
aquello que pasó desapercibido
en aquella primera mirada.
Hay encuentros que no necesitan palabras
para despertar cierta curiosidad,
ni grandes acontecimientos
para convertir una noche cualquiera
en un recuerdo diferente.
Y uno, que tantas veces espera el momento correcto,
que piensa demasiado antes de dar un paso,
termina comprendiendo que hay oportunidades
que no esperan a que desaparezcan los miedos,
sino que nos invitan, simplemente, a atravesarlos.
Pero hay algo que aprendí a entender:
no todo lo que despierta curiosidad
necesita una explicación inmediata,
ni todo lo que comienza
necesita saber cómo va a terminar.
A veces basta con una mirada,
con el valor de dar el primer paso
y con las ganas sinceras de descubrir
qué puede nacer
cuando dos caminos vuelven a cruzarse.
ignacioL.
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Autor:
ignacioL (
Online) - Publicado: 21 de octubre de 2026 a las 22:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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