En un rincón del alma todavía
conservo aquella flor de mis anhelos,
su perfume, su luz, su melodía,
y el temblor de mis noches y desvelos.
La busco entre las sombras del pasado,
entre sueños de amor y margaritas,
y encuentro su recuerdo aprisionado
en las páginas viejas que dejé escritas.
¡Ay, flor de mis amores imposibles,
que habitas en mis versos silenciosos!
Tus pétalos de luz, casi invisibles,
despiertan mis recuerdos más hermosos.
Contemplo tu ventana todavía,
cerrada como un sueño sin regreso;
y el viento de la tarde, en su agonía,
me devuelve el dolor de nuestro beso.
Mi corazón, volcán que no se apaga,
derrama sus cenizas sobre el viento;
y aunque el tiempo profundice la llaga,
tu nombre sigue vivo en mi pensamiento.
Si alguna vez el azar nos encontrara
bajo el otoño gris de mi tristeza,
quizá mi corazón te confesara
que nunca se marchitó tu belleza.
Mas si jamás regresas a mi vida,
si el tiempo nos condena a la distancia,
serás aquella flor nunca perdida,
que vive en mis recuerdos y su fragancia.
Y cuando ya mis versos sean olvido,
y calle para siempre mi poesía,
quedará entre mis sueños escondido
el amor que por ti aún florecía.
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Autor:
nachosol (
Online) - Publicado: 18 de octubre de 2026 a las 09:05
- Categoría: Sin clasificar
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