FILADELFIA

ENRIQUE HORNA

Filadelfia, la luz trajiste un viejo año cuyo número era quince, quince razones de curiosa esperanza, quince argumentos para buscar el amor en la lejana isla de los nativos.

Una vieja cantina te destila todo el dolor y la pena que deja amar sin horizonte, esa aurora que te hacia aspirar a no ser la primera en su corazón pero si la ultima en marcharse.

Las horas pasan, se mezclan con las centenarias  calles, los arboles callados testificando con su verde el llanto cómplice  de la noche, oscura quimera, estática ausente de un lugar transitado donde tu anfitrión te escucha como tu Filadelfia, gritas tu amor entrañable al poeta, a quien continuas   amándolo a pesar que te abandono por una bella joven con “futuro”.

Filadelfia, estas cargando la pesada ansiedad que deja el olvido, la indiferencia, la distancia, el desamor cruel como espada indolente.

Filadelfia, aun así te atreves a desafiar los senderos oscuros, a no llorar en las noches tibias de verano donde la brisa del puerto te recuerda un beso, a no desabrigarte en las noches frías de invierno donde tu curtida chimenea te recuerda el calor de un abrazo.

Filadelfia, que raro es el amor, eres tan absolutamente libre para creer que es maravilloso, tu gran amor no lo encontraste con quien concebiste tus hijos, que sarcástica y juguetona es la vida; te puso un poeta en tu camino y toda la ternura de sus versos lo bebiste con tus besos, santificaste el ero de su afecto y lo amaste con la locura que solo los amorosos pueden sentir.

Filadelfia, no hay casa para siempre, ni caricias y abrazos omnipotentes, menos aves mágicas para volar en las noches de tormentos, tampoco vinos para calmar la pena, aniquilar los recuerdos, asesinar las caricias tatuadas en el alma.

Filadelfia, atemoriza la soledad, la nostalgia nos atrapa sigilosamente; nos hace creer que encontramos el amor de nuestra vida, pero el amor mi buena  Filadelfia; es una vieja baraja que juega con nosotros, engatusándonos con los posibles y borrando  los imposibles,  ritualizando las danzas de las frescas ilusiones que nos queman más que nunca.

EH

  • Autor: ENRIQUE HORNA (Online Online)
  • Publicado: 17 de octubre de 2026 a las 00:04
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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