Para tí, inspiración de mi corazón.
Tu mirada es el recuerdo más hermoso que atesora mi pensamiento; tu sonrisa, el dulce encanto que encadenó mi alma sin remedio.
Tu figura es la melodía de mis sueños, la rima perfecta de mi querer, la dulce poesía que escribe mi alma cada vez que te vuelvo a ver.
¡Mee enamoré de ti!
Me enamoré la primera vez que te vi, desde aquel instante bendito en que mis ojos se encontraron con los tuyos; desde aquel primer día en que te conocí, mi corazón, sin pedir permiso, comenzó a latir solamente por ti.
Desde entonces sueño con tus besos, con la dulce prisión de tus abrazos; anhelo perderme entre tus caricias y descansar eternamente entre tus brazos.
Quiero acercarme despacio a tus labios, pronunciar tu nombre con dulce emoción y entregarte, en un beso interminable, los secretos más profundos de mi corazón.
¡Pero, ay, si supieras lo que sucede cuando te acercas a mí!
Mi corazón se convierte en un ave inquieta, y hasta mis palabras se olvidan de existir.
Tu belleza me roba el aliento, tu sonrisa me hace enmudecer, y tus encantos, tan dulces y perfectos, hacen que olvide lo que te quería decir.
¡Qué ironía tan hermosa la del amor!
Tengo mil palabras guardadas en el alma, mil versos que pronunciaría por ti, pero cuando tu presencia me envuelve, hasta el silencio se apodera de mí.
Quisiera decirte tantas cosas, explicarte lo que siento de verdad, contarte que te has vuelto mi desvelo, mi más dulce sueño y mi felicidad.
Quisiera encontrar las palabras más bellas, aquellas que pudieran describir mi pasión, pero ningún poema sería suficiente para expresar lo que siente mi corazón.
Por eso hoy, mediante estos versos, deseo confesarte mi más dulce verdad: ¡TE AMO, Y TE AMARÉ POR SIEMPRE, MÁS ALLÁ DEL TIEMPO Y DE LA ETERNIDAD!
Te amo con un sentimiento incomparable, con un cariño que no sabe fingir; con esa ternura que nace de lo profundo y que, una vez nacida, no quiere morir.
No es un capricho que el tiempo desvanece, ni una ilusión que mañana dejará de existir; es un sentimiento que floreció en mi pecho desde aquella primera vez que te vi.
Porque mi amor por ti no nació de las palabras, ni de promesas pronunciadas al viento; nació del latido más sincero de mi alma, de la verdad más pura de mis sentimientos.
Y si algún día me preguntaras, por qué te amo con tanta devoción, te diría que no existe una sola respuesta: te amo porque así lo decidió mi corazón.
Y si tuviera que volver a comenzar mi vida, y el destino me permitiera elegir, volvería a buscarte entre millones de rostros, volvería a enamorarme de ti.
Porque desde aquel primer instante, desde aquel día en que te conocí, mi corazón comenzó a escribir tu nombre en cada latido que vive dentro de mí.
Y aunque me falten las palabras cuando estés frente a mí, que nunca te falte esta certeza: mi corazón sabe decir lo que mis labios no se atreven a pronunciar: TE AMO, HOY, MAÑANA Y POR SIEMPRE.
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Autor:
RONALD TADEO RAMIREZ ELIZALDE (SeudΓ³nimo) (
Offline) - Publicado: 16 de octubre de 2026 a las 16:35
- CategorΓa: Amor
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Offline)
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