Te empecé a amar antes de otoño,
cuando aún quedaba un rayo del verano,
un brillo rebelde, ardiente y terco,
que casi quemaba nuestras manos.
Aún no había paz ni equilibrio
entre el frío lejano y el calor,
la intensidad parecía insoportable...
hasta que te vi y todo cambió.
Regresemos a ese casi otoño,
al rayo de sol donde nos conocimos,
donde bastó mirarnos a los ojos
para saber que desde siempre nos quisimos.
Tus ojos, como las hojas al caer,
tienen un café que no se vuelve a ver,
un color que en otros es tan natural,
pero en tu mirada, vida mía,
renace de la tierra y brilla sin igual.
Te empecé a amar a través de la ventana,
y perdona si me emociono al repetirlo,
pero fue justo antes de que el viento
sacudiera nuestro mundo y su camino.
Fue antes de que cayeran nuestras hojas
para enseñarnos a renacer,
antes de que el polvo se levantara
y la vista nos hiciera perder.
Nos encontramos a tiempo, amor mío,
antes de que todo empezara a cambiar,
para caminar el uno al lado del otro
y hacer que cualquier otoño sea fácil de cruzar.
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Autor:
Emmy (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 16 de octubre de 2026 a las 10:00
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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