De la lectura del libro “Eichmann en Jerusalén” de Hannah Arendt, supe en su momento que muchos de los nazis alemanes que pasaron por la Justicia y fueron sometidos en el Juicio de Nuremberg nunca llegaron a cumplir condena y muchos de ellos, científicos, fueron recogidos y llevados a EEUU donde empezaron otra vida en libertad aún y a pesar de los crímenes que en la Alemania de Hitler habían cometido. Hace unas semanas y buscando unas notas apuntadas en mi libreta y por aquello de que en estos días se está sabiendo de otorgaciones de Premios Nobel me acordé de Enrico Fermi el cual, en 1938, fue a Suecia, con su familia, a recoger el Premio Nobel de Física para a continuación desde allí huir a EE.UU; él no era judío pero su esposa sí y ante el fascismo que se estaba imponiendo en Italia decidió huir, fue huir de “Guatemala y meterse en Guatepeor”.
Huyendo del terror acabó en EE.UU y colaboró con el peor de los fascismo de los últimos dos siglos: Trabajó en el proyecto Manhattan para construir la bomba atómica llegando a ser alguien muy importante, si no el más importante, en el campo de la física nuclear; así acaban estos héroes del crimen independientemente de dónde son y a dónde van y llegan. Hoy los nuevos héroes no son menos criminales que los de antaño ¡¡ ni mucho menos!!. Ahora tenemos la IA y que no sé si es peor que la bomba atómica; de momento, dicen, es capaz, o está a punto de ello, de tomar decisiones propias, habrá que esperar qué decisiones toma y de parte de quiénes se van a posicionar. De lo penúltimo que me he enterado de las acciones de la IA es que tienen capacidad de escaparse, por sí solas, de los laboratorios y formar, dicen, “enjambres” (cuadrillas querrán decir) para atacar empresas de la competencia y, llegado a este momento, ¿Cómo saben estos enjambres o cuadrillas cuáles y quiénes son la competencia? ¿Y por qué deciden ellas atacar y no defendernos?. Ayer supe que en no sé qué ciudad de Francia una acción de la IA fue capaz de entrar en los medios informáticos de muchas empresas francesas y, en concreto, en superficies de alimentación para desconectar todos los circuitos de refrigeración de alimentos, resultado: miles de millones de euros en pérdidas. ¿Y si hubieran dejado a aquellos nazis alemanes entrar en prisión y/o si a este Enrico Fermi no le hubieran concedido el visado de entrada, no nos hubiéramos ahorrado todos estos problemas y los que ya sabemos que llegarán? pregunto.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 15 de octubre de 2026 a las 14:48
- Categoría: Sin clasificar
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