Chorrea el día un guarapo quimérico.
Un tibio huipil escudriña el guardapolvo
suspendido en sus meridianos
y atemoriza como una carne despiadada.
Allí descubre el vértice del retorno:
néctar frágil, como el músculo
voluptuoso de la mirada;
madrejones de hebras turbulentas
que habitan el lustre marrón
de su centro de vapor.
El guijarro corre por la azotea del bordado,
husmeando el dedal de alquitrán
bajo las horas de estroncio puro
que carcomen la urdimbre.
Es la máquina efusiva la que desecha
la silueta de su propio flagelo.
La manga destierra sus pies sin melodías,
acicala el hueco de la silla
y le da una piel de somnolencia:
una piedad urbana que llega con corazón litigante
y se desborda por la zozobra herida
de una aguja anatema.
Copyright
2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
#poesiaabsurda #neobarroco #poesíaextraña
#vanguardialiteraria #surrealismolibre
-
Autor:
Ivette Mendoza Fajardo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de octubre de 2026 a las 04:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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