Tus ojos eran la puerta que yo accedía, al encuentro con tu alma, nací para ese momento, hasta que sentir el vacío recuerdo, que ya de ti, no tenía nada.
Era fresco aún ese recuerdo, triste y desolado, si dicha de sentir todas las noches, lo fatal de no tenerte a mi lado, de sentir la verdad, me has abandonado.
Era yo talvez el que no permitía a mi pensamiento, dejar ir y sanar mi herida, pero cuando veo mi reflejo por ese espejo, veo cada noche, ese triste recuerdo, el recuerdo de que te habías ido.
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Autor:
isaax (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 14 de octubre de 2026 a las 00:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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