Llego de vez en cuando y de vez en cuando me voy.
Yo, cavernícola, pude arrastrarte
de los pelos, llevarte a mi caverna,
consumar nuestro amor, la dicha eterna,
y mostrar con tu pincel tu bello arte.
Pero no, soy troglodita y poeta,
odio el mal de los males, la violencia,
soñaba con cultivar nuestra herencia,
soy un dulce ¡Tu romeo, mi Julieta!
Era una noche divina de enero
te iba a ver con un versito y dos rosas
pasó la cosa peor de las cosas:
garrote en mano entró Pietro Pedrero,
le fajó a tu mami, al papi, al Batuque
y te arrancó de tu cueva el bribón,
destrozando mi pobre corazón
además de la bella Rima Duque.
...
Ayer la vi. ¡Tiene un jardín de infantes!
Ocho. Igualitos al Pietro Pedrero.
Ella pinta mamuts, un ciervo, un tero,
y yo sigo, tan pavote como antes (*)
Derechos reservados por Ruben Maldonado.
(*) Si lo considera justo y apropiado puede usted,
amable lector/lectora, cambiar el último verso y leer
"...y yo sigo, tan poeta como antes" que respeta
la métrica también.
De mi parte, lo dejo así como está.
Gracias, feliz miércoles para todos.
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Autor:
benchy43 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de octubre de 2026 a las 00:03
- Categoría: Humor
- Lecturas: 3
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
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