Espectador

Loresita

Me encontré despertando de un sueño.

Curiosa, recibí tu mensaje en el cielo.

Un detalle de ternura se dibujó en las nubes:

Pequeñas gotitas de agua que besaron mis mejillas,

Limpiaron las comisuras de mis labios

Con el gentil tacto de un amor.

 

Me asomé por los vitrales naturales,

A lo lejos un camino estrecho se apreciaba:

Polvozo y frío concreto en la entrada...

Sin embargo, en su final una luz emanaba.

 

Aquella calidez, como un llamado,

Me llevó entre callejones,

Encontrando el paisaje anhelado:

Cielos azules, prados verdes.

 

Me encontré mirando mis zapatos en la orilla,

Había musgo y hojarascas secas,

Dejando las horas moverse a su flujo,

Mojando mi piel bajo el manto de un diluvio.

 

Cautivada en tu agua color turquesa,

Caminé firme y sin mirar atrás.

Me sentía como una doncella 

Rescatada de un encierro voluntario.

 

Mi cuerpo inanimado, como una hojarasca, 

Flotaba entre tu alma, levitando lado a lado,

Emitias sonidos divertidos,

Burbujas escondidas entre mis tobillos.

 

De golpe abrí mis ojos 

Mirando la ternura que habitaba:

Sangre derramada proveniente de mi casa

El escenario fue manchado de mi desgracia.

 

Te recordé entonces, soy un ser

Que no sabe ser, decir, deshacer.

Alguien cuya percepción,

Fue desorientada en el pasado,

Abrumada en su espacio,

Convertida en un cadáver valorado;

Decorativo, primoroso, sin motivo, escandaloso.

 

Joven con el corazón de piedra,

Con los duraznos de la cara carcomidos,

Te llenaste de insectos y avecillas,

Transforman tu imagen suave

En un hueso duro y con protuberancias.

 

Al verme hoy, semilla,

Recordarme fría, sin salida,

No tuve mayor remedio 

Que plantarme en la orilla.

 

Entonces yo, descansaré húmeda

Cómo habías deseado:

Mi carne desprendida, floreciendo;

Mis huesos convertidos, hoy en versos;

Tu canción enternecida, dulces sueños.

 

Dormiré tranquila en un adiós que no termina,

Con la única certeza que no tuviste:

Saber que volverás a pasarte por mi vida.

 

No serás una presencia que perturba,

Un ser que me cuestione o que espere el dulzor de mis duraznos.

 

Serás un espectador, un simple espectador que deseaba transformar mi corazón en su ecosistema.

 

Todo este espectáculo habrá terminado.

Ya no habrá poesía documentada 

Ni culpas implantadas:

El musgo consumirá el agua,

Que anteriormente fue contaminada.

 

Seré yo, un igual, a tu nivel.

No podré escucharte ni verte reclamar;

Las ánimas me visitarán,

Mis colegas, me acompañarán

 

 

  • Autor: Vega (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 13 de octubre de 2026 a las 22:14
  • Comentario del autor sobre el poema: He tenido meses muy decaídos y con ello muchos sentimientos encontrados.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.