DaMe Tu PeNsAmIeNtO

WordMaster

 

 

Más que hacer un poema, 

parece ser que quieras sacártelo de encima.

Puede que este discurso te lo sepas,

la realidad es que todo lo que plasmas

lleva tu esencia, tu fragancia

de versos rotos ya por tu inspiración,

que no han pasado el corte, porque podrían provocarlo.

Tú me entiendes, y tal vez nadie más lo haga de momento.

Quédate, no te muevas.

Respira...

Otorga libertad a las ideas,

que no salgan forzadas ni rozadas.

 

Que se vayan algunas,

cuanto más las persigas,

concede un sentimiento,

en el que puedas ver la rectitud.

 

La progresión te cuesta,

de lo que más,

o de poca ambición humanitaria.

 

Te quedas estancado en lo que tú querías,

tal vez un mundo plano.

Y esto puede que sea secundario,

dispensa si reincido en tu modo de escapar del dolor.

 

He de decir que viéndote, en silencio, me das miedo.

Hablamos, bueno, hablo de cosas que son serias.

Tu cuerpo no tiembla, ni tu imaginación,

ilusiones, quimeras.

 

Luego, sales de casa lo justo y necesario.

Y el silencio al llegar ya te anticipa.

No desconectas de tus cosas,

desconectas del mundo.

 

Promover esa perspectiva es imposible,

no quieres lo que quieren los demás,

respeta solo tus batiburrillos.

 

Ya no gasto saliva,

no te preguntaré por tu comportamiento.

En qué lugar habré quedado yo,

si has vetado a la gente que te quiere.

 

Te harás viejo, casposo,

si es que el tiempo o tu providencia

saben algo al respecto.

 

Todo esto que te digo es tan solo

para sacar provecho de tus dudas.

O algo que prometiste y nunca has hecho.

 

Aquí solo te pido, cuando vuelvas,

que hayas cambiado, que no comas el coco a los demás,

y si no, te deseo mucha suerte.

 

Ya no te digo más. 

Si esto te provoca ir a menos, 

puedo ser tu peor pesadilla,

tumbando tus castillos de naipes.

 

Yo te haré empezar de cero.

No sabrás qué será lo que tenga que pasar.

Te dejarás llevar, porque no existe nada

que te guíe, te haga dudar.

 

Yo soy ese poema que te sume en la palabra.

Cada vez que lo haces, sientes un ninguneo.

Solo te hago restar,

te despojas.

Nada hay que te cubra o que te ampare.

No significas nada para mí. 

No haces caso de nadie,

tampoco te arrepientes.

 

Espero por tu bien, dejes a Dios en paz.

 

 

  • Autor: WordMaster (Online Online)
  • Publicado: 13 de octubre de 2026 a las 03:45
  • Comentario del autor sobre el poema: El ser humano sin realidad, detestable. Intento de infiltración en mi pensamiento, en mi intelecto.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.