Lo que parecía imparable
cede
Donde hubo ebullición
queda
un pulso lento
El deseo
ya no empuja
Se repliega
Se enfría
No se anuncia la llegada
No irrumpe
Hojas
que pesan
antes de soltarse
Caen
Sin prisa
Sin ruido
El piso palidece
Cada paso
Sepia
Naranja
Restos de un fuego
que ya no arde
El calor se fue
Queda
una brisa fresca
No hiere
Apaga
Apacigua
Y en ese alivio
aparece
el cansancio
El cuerpo
por fin comprende
Ingravidez
Soltura
Dejar de sostener
lo que ya no insiste
Madurar
no como fruto
Como caída
Y entonces
solo queda
esperar
lo inevitable
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Autor:
Uriel F (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 18:00
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 1
- En colecciones: Refugio entre líneas.

Online)
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