DIFUSAS FIGURAS.
Fluye un impreciso destino,
contra la impetuosa niebla.
Entre escarpadas ruinas,
que mueren rendidas.
En un plomizo abandono.
Como estructura oscurecida...
reteniendo aciaga monotonía.
•
Donde ya no importa culpa alguna,
trazando un vuelo desvanecido.
En habitada lágrima oculta.
Que se queda en un exceso
margen de indiferencia.
Como refinando un extraño tiempo.
Desde un callado olvido...
¡ que no... nombro nunca !
•
Difusas son esas intrigantes figuras grises.
Con tanta semejanza hipnótica.
Quizás tan suspendidas,
en un devenido viento.
Que anda conspirando...
con tanta artificial opacidad.
•
Es un insistente instante triste.
¡ Retenido en algo tan súbito...!
Como un suspiro inadvertido.
Todavía, retraído... ¡ tan solitario !
del adyacente paisaje.
¡ Sostenido quizás... !
de esa gélida nostalgia.
¡ Que duele...!
sin ninguna razón aparente.
•
¡ Pero, aún así... se confunde !
ese retardado deseo.
Que oculta cada frágil duda.
Cuando detrás de cualquier
verdad hiriente.
No hay caricia cercana.
Como momento...
¡ menos ausente !
•
Es ahí... donde las nubes
hacen escarcha.
Hasta resaltar lóbrego rostro.
Suspendido sobre la devastada,
tan obnubilada cima visible.
Contraída por tanta oscura
frialdad oculta.
Que diviso desde lejos.
•
Como haciendo sólida penumbra,
durante cada paulatino desgaste.
Que se ahonda con lentitud.
Sobre la rudeza inclinada,
que va forjando la piedra.
Cuando esa contraída
aridez fundida.
Compacta cada atávico
cimiento gris.
Contra el colgado abismo,
que expira espesa niebla.
•
Es aquí, donde se sostiene
con dominio prudente el aire.
Sobre cada vertiente
hecha cascada.
Donde reposa cada gota...
que irrumpe con lluvia justa.
Como esperanza inmortalizada.
•
Mientras refulgente de inferencia,
se hacen, trepados atardeceres.
Segura, seduce el clima,
cada encendida hoguera.
Que enervante y distendida,
hace su ensayo acromático.
Tan fraguado en sólida obra,
que percibo como ausente.
¡ De lo que tú !
En mi onírica memoria,
todavía... ¡ sostienes !
•
Hasta se visualiza
ábrego contraste
Después de un falso presagio,
de desafío invernal.
En esas pequeñas islas,
de máximo y tácito ensueño.
Que se elevan sobre el mar.
•
Se juntan dulces rocíos templados.
Que andan conspirando,
con la calidez del alba risueña.
En un conjugado ritual nocturno.
Que gira con brumoso oxígeno
Hasta ese inercial horizonte.
Que te oculta en callado
cielo ausente.
¡ Que no pregunta jamás...!
¡ Si es mío, tu silencio !
¡ Sí imagino... que aquí estás !
Autor...Consuelo Sanchez
-
Autor:
Sheilo Sanz (
Online) - Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 13:45
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Online)
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