casi es otoño.

Mil vaggio

Casi otoño y me dio por extrañar a mis muertos. Voló el pensamiento lejos, a esos parajes en los que el tiempo castiga la ausencia con el olvido; ya no estaba mi casa, tampoco el camino, no florecen los cafetales y los pájaros que comían las frutas han emigrado (como casi todos). Solo quedan unas piedras en unas paredes a punto de colapsar; todo lo recuperó la naturaleza. Hace cincuenta años mis muertos escuchaban la radio, las voces se encontraban; ahora están lejos, solo mi memoria los alcanza: mi abuelo, gordo y sereno; mi abuela, flaca y dura; un perro entre los montes ladrando que llevaba por nombre Golondrina. Los alcanzó la muerte, y cuando a mí me alcance, sabrá Dios si las piedras tengan memoria.

 

  • Autor: Mil vaggio (Online Online)
  • Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 13:03
  • Categoría: Sin clasificar
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