Entre donde me hallo y la distancia hacia todo lugar
hay un alto nivel de desconfianza,
que persiste, igual que algo que no responde a los sentidos.
La vieja infancia, los antiguos muñecos,
un sueño carcomido que solamente sirve como reminiscencia,
o esta última vez que perdí la memoria a corto plazo.
Escribo con recuerdos de palabras,
amaneceres claros, como ideas, como un dios cristalino,
cuando surgen fenómenos sin explicación,
me sumerjo sin agua, respiro imaginariamente
ante un ente sin miedo, en el que me reflejo,
y me hace pensar
-Lo que me hace pensar no puede ser un dios.-.
Y jugué con su personalidad,
y me sentí seguro, cómodo, distendido.
Por vez primera en mucho tiempo,
del memorial al primigenio, o al futuro,
y me sentí regado ante el rocío,
erudito ante el lápiz,
recuerdo en sus lagunas,
vacío para el hombre,
lleno de indecisiones,
crucificado
por cualquier pensamiento
camino de ser dios.
"Por suerte mi poesía no dura para siempre,
hablo con ironía y con sarcasmo."
"No teman, yo les abro ventanas,
la mente en solitario poco pinta,
poco dura su ingenio y su agudeza.
Si ya tienes postura natural,
lo mejor que tenemos,
es cuestión de distancia"
-
Autor:
WordMaster (
Online) - Publicado: 12 de octubre de 2026 a las 03:35
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Por qué a veces parece que nos acerquemos demasiado a dios?
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 0

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.