Madre, nada de lo que te entregué
alcanzó para corresponderte hoy,
nunca olvidaré tu sacrificio,
desde la eternidad donde descansas,
sigues siendo el pilar que me sostiene.
Madre, me cargaste con orgullo firme,
obrera luchadora en la tormenta,
y pese a la adversidad y al dolor,
jamás te rendiste por mi bien,
dándome siempre tu inmenso amor.
Madre, mantengo vivo tu esfuerzo,
entregándote todo mi presente,
honrando cada paso que aprendí,
como un tributo a tu memoria,
por el camino que trazaste en mí.
Madre, me formaste con ternura
para hacerme una persona recta,
todo lo bueno que habita en mí
sigue siendo la huella de tu luz.
¡Me quedo con tu sonrisa alegre!
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Autor:
Doseret (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de octubre de 2026 a las 14:55
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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