A pesar de conocer el final del camino,
todos avanzamos hacia un mismo destino.
Unos creyendo que allí todo termina,
otros confiando en una eternidad.
Algunos caminan acumulando riquezas,
otros sobreviven entre tanta pobreza.
Unos tienen el mundo entre sus manos,
otros apenas sueños que parecen lejanos.
Pero todos somos pasajeros del mismo tiempo,
aunque hay quienes lo vivan mas lento.
Y cuando llegue el último tramo,
cuando se detengan nuestros pasos,
comprenderemos que nada nos pertenece,
que todo lo adquirido aquí permanece.
Porque nadie llega al final con las manos llenas,
ni lleva consigo sus glorias o sus penas.
Todo pesa demasiado para cruzar,
y hasta lo más querido tendremos que soltar.
¿Qué sentido tiene vivir para acumular,
si nada de esto nos podremos llevar?
Quizás la verdadera riqueza
no está en lo que guardamos,
sino en el amor que entregamos
y en las vidas que tocamos.
Porque cuando llegue la partida,
no importará cuánto acumulamos en vida.
Solo quedará el recuerdo de nuestro andar
y las huellas que logramos dejar.
Asi caminamos hacia nuestra estrella,
pero no todos dejamos la misma huella.
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Autor:
Gerald Flores (
Online) - Publicado: 10 de octubre de 2026 a las 17:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- Usuarios favoritos de este poema: Sierdi

Online)
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