El corazón me late diferente,
con un tempo de música y de sol,
la vida me regala hoy de frente
un dulce y nuevo, hermoso gran papel.
Seré abuela, murmuro conmovida,
sintiendo ya tus pasos sin nacer,
la más hermosa página de vida
que la mía me vuelve a conceder.
Samuel, el corazón vuelve a latir
con la emoción de aquella primera vez,
abrazarte y besarte es al fin
un sueño que se vive al revés.
No sé si quieres saltar el calendario
para estar muy cómodo en la cuna,
o sentir mi calor en el diario
después de ponerme la vacuna.
Te espero con el alma en mariposas,
con hilos de ternura e ilusión,
siento llegar tus huellas luminosas
muy hondo en el centro de mi amor.
Ya son cuatro niños de alegría,
pregúntale a Samantha, Isaac y Antonella;
Tu llegada borra los extraños,
y mi alma vuelve a ser dulce y bella.
Y si las dudas vienen a mi puerta,
las abrazo con tu nombre en la voz,
porque en tu latido la vida despierta
y me hace más fuerte, más cerca de Dios.
No importa si tropiezo en el camino,
tus manos pequeñas me enseñan a andar;
seré tu refugio, tu abrigo, tu trino,
y en cada caída te he de levantar.
Samuel, el corazón vuelve a latir
con la emoción de aquella primera vez,
abrazarte y besarte es al fin
un sueño que se vive al revés.
Te espero, te sueño, te siento llegar,
mi niño, mi abrazo, mi nuevo cantar.
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Autor:
Viviana Maria Londoño Mazo (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 10 de octubre de 2026 a las 04:34
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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