Hace dos horas perdí la apuesta,
en horas o en batallas internas,
hace dos horas el viento sacudió las puertas
y la nieve cubrió la lumbre relegada,
cruel letargo de la vista opaca
huye en mí sin tapujo ocultando la vergüenza,
¿De quién?
de la leve brisa que mima las praderas
en la conciencia más oculta,
¿en mí?
¡no tengo!
bendito el llanto que cubre la tierra
sobre las calles frías, sobre los uniformes enlodados,
dentro de pieles lastimadas y el ruido constante,
ayer aprendí a decir de mi propia boca
lo que de a mi corazón ataja con un miedo ciego,
por ráfagas de nostalgia, con un no y un sí,
desde ayer el cielo diluvia, pero no como antes
con lágrimas de ceniza vieja ,
sino con la fecha que arrincona el destino,
como un imperio amenazador ,
¿en mí?
A veces puedo rogar como cobarde
al aliento escudado del invierno,
¿por qué no?
ven aliento búscame en la sombra
rodeado de hojas secas como
el sepulcro de un olvidado,
yace la maleza cubriendo memorias
y el polvo del tiempo corroe los nombres,
peor que vivir encadenado en una cripta muda
o en el estómago de una celda,
una vez más bajo este cielo atardecido
saboteo la llegada de refugios …
Sí, lo sé estoy loco, puedo saberlo,
cuando reviso el reloj las agujas
naufragan en un mar gris,
y si toco la luna de cristal con ansiedad
los astros que habitan en el frío enfurecen
como persiguiendo huellas del pasado marchito,
la vida no descansa del dolor ni en la tierra estéril
la muerte esconde huellas,
pues sí, estoy loco, la razón es un mapa viejo
con líneas borrosas y trazos sedientos,
antes que me permitiera lastimar
las hebras remendadas fui yo quien
descalzo caminó sobre espejos quebrados,
tal vez yo estaba allí junto a mis batallas internas…
La noche sube la escalera con pasos de ceniza
y en su amplia guarida llena de astros
los fantasmas vagan sin rumbo,
Yo debo estar al costado del desfile
como instigador de la locura,
¿loco? Tal vez
cuando miro al espejo los pasos sedientos tambalean
en ojos desérticos y en rosas empuñando espinas,
alguna verdad sopla entre ventanas,
alguna mentira rebosa de las alcantarillas,
puedo ponerme un traje de marioneta
y consumir alucinógenos de la marea,
tarde o temprano la mesa estará puesta
y los invitados pondrán un arma en su hocico,
tal vez yo estaba allí junto a mis batallas internas…
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Autor:
amnesiacdaniel (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 10 de octubre de 2026 a las 00:11
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 0
- En colecciones: O.D.A.

Online)
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