Atardecer

Carolina Ugas Pazos

Va muriendo la tarde por retazos

colores de peonía

y cantos de lebreles.

 

La luna es hoy la kipá

de algún varón judío,

de los que rezan de pie

cubierto de filacterias

y un hermoso taled

con la orilla en azul oscuro o negro.

 

Atardece anocheciendo

porque el azul se honduriza

se profundiza,

de celeste pasa a azul marino.

 

Se ha propagado

la gran mentira

de la libertad,

libertad de expresión

libertad de extensión

libertad de excepción

libertad para morirse de hambre

o agotarse una con el lomo partido

de tanto trabajar

como peón asalariado,

medianero aparcero atribulado.

 

El olor de la estufa

recuerda tiempos pasados

no sé si mejores

porque hay cosas del pasado

que no eran buenas

y no es que estemos mejor

es sólo que ahora somos diferentes.

 

Yo también estoy diferente

ahora el ombligo me hala hacia adentro,

tal vez porque muero un poco cada vez

cada día, cada minuto.

 

Una sombra se perfila

caminando a mi izquierda,

tal vez renqueando una pierna

de los batazos asestados por la vida,

por las penalidades en la frente

o quizás por las desgarraduras

en mi cornucopia mental.

 

Está rota mi máscara de jade

y aunque deseo mudarme aparte

permanezco aquí,

en la misma habitación de siempre,

siempre hambrienta

siempre cansada

siempre sudando por el calor

siempre exudando memorias

siempre soñando avanzares.

 

21/09/2026

OLLIN

 

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  • Autor: Ollin (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 8 de octubre de 2026 a las 12:07
  • Comentario del autor sobre el poema: Vi el atardecer desde la puerta del consultorio odontológico donde trabajo y me puse nostálgica al hacer un balance de mi vida, los dos trabajos para ganarme la vida, mi escritura, mi Tai Chi y mis sueños...esto fue lo que salió.
  • Categoría: Naturaleza
  • Lecturas: 1


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