No busco los lujos de mármol ni plata,
ni joyas que brille su luz de artificio;
prefiero la vida sencilla y sensata,
el campo en silencio, mi gran beneficio.
Me siento muy rico, y no es un invento,
cuando la quietud me abraza sin prisa;
ni el ruido del mundo ni el ruin argumento
me roban la calma que el alma acaricia.
Este es mi refugio: mi tierra y mis plantas,
donde el tiempo rinde su paso con calma;
aquí nada turba, nada me espanta,
es la melodía que alivia mi alma.
Tan solo un suspiro me nubla la vista,
un hondo dolor que me cala la huella:
ver a un angelito que débil transita,
sentir que en la sombra su andar tambalea.
Pues mis rescatados, amores con cola,
son la pura vida, el latido del huerto;
si sufren, mi tarde se queda muy sola,
si sanan y juegan, ya nada está muerto.
Que digan que el lujo es tener, no lo dudo,
mas esta riqueza es distinta y real:
es ver que la cola festeja sin nudo,
y una paz profunda, total y final.
-
Autor:
Pandy Andy (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de octubre de 2026 a las 22:01
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.