Salí de casa con mi celular,
dispuesto a conquistar el universo;
sin barco, sin caballo ni radar,
me fui de clic en clic por el reverso.
Un like me catapultó a la India,
otro me hizo conversar en Roma;
mi foto amaneció sobre la Escandinavia,
y un meme me llevó hasta Barcelona.
Mandé un ¡buenos días! hacia Pekín,
recibí corazones de Estambul;
un gato me escribió desde Berlín,
y un gurú me siguió desde Kabul.
Con cada publicación, más viajaba:
la red era mi Atlas delirante;
yo apenas un teclado que soñaba,
y el mundo un escaparate palpitante.
Ochenta likes después, ya era inmortal,
tenía amigos hasta en la luna;
pero olvidé, perdido en lo virtual,
quién era yo detrás de la fortuna.
Entonces comprendí, con estupor,
que di la vuelta al mundo sin moverme;
¡ochenta likes me dieron su esplendor,
pero ningún “me gusta” pudo verme!
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de octubre de 2026 a las 19:27
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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