Donde vive el eco

Sofia_garza.o



Hay amores que no se dicen, habitan...
Viven en la manera en que miras la luz, en cómo sostienes el silencio.
En cómo aprendiste a despedirte sin irte del todo.

Lo que no fue, también enseña.
Deja señales pequeñas, gestos que ahora son tuyos.

No es ausencia, es eco.
Y en el eco, si escuchas bien... vuelves a ti.

A la versión que existía antes de aprender ciertos nombres de memoria.
A esa parte de ti que todavía sabía caminar sin preguntarse quién venía detrás.

Hay recuerdos que con el tiempo dejan de doler en el mismo sitio.
Se mudan.

Un día viven en una canción.
Otro, en una calle que cruzas sin pensarlo.
A veces aparecen en la forma en que alguien pronuncia una palabra
o en esa hora extraña de la noche en la que todas las habitaciones parecen más grandes.

Y entonces comprendes que recordar no siempre significa querer regresar.

A veces es únicamente reconocer que hubo un lugar en el que fuiste feliz.
Que alguna vez dejaste tus cosas ahí.
Que conocías perfectamente dónde encendían las luces.

Pero hay lugares que uno aprende a visitar solamente con la memoria.

Durante mucho tiempo pensé que cerrar una puerta significaba dejar algo detrás.
Ahora sé que algunas cosas cruzan contigo.

No para perseguirte.
No para pedir que vuelvas.

Solo porque también forman parte de la persona en la que te convertiste.

Quizá eso era soltar.

No arrancar.
No borrar.
No fingir que nunca sucedió.

Simplemente dejar de sostener con las manos aquello que ya aprendió a vivir dentro de ti.

Y seguir.

Con algunas preguntas intactas.
Con una que otra habitación encendida.
Con el eco todavía pronunciando cosas que ya no necesitas contestar.

Hasta que una noche descubres algo extraño:
el silencio dejó de parecerse a una despedida.

Y por primera vez en mucho tiempo,
se parece a casa.

Ver métrica de este poema
  • Autor: Luna (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 7 de octubre de 2026 a las 05:22
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema habla de la huella que dejan ciertas personas, lugares y etapas en nuestra forma de mirar el mundo. De cómo algunas cosas no desaparecen, simplemente cambian de sitio dentro de nosotros. Y de la posibilidad de seguir avanzando sin negar lo que alguna vez fue importante.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 2


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.