Venecia huele a canal, a embarcaderos, a puentes,
a góndolas y vaporettos.
Venecia es cansancio; es caminar,
ojos atentos y cámaras preparadas...
Venecia es escuchar las campanas..
Venecia es amaneceres tempranos,
maletas que vienen y van
y losas tantas veces pisadas.
Es café, es cerveza, son terrazas,
comida en la calle
y noches que sienten el agua.
Venecia es bullicio,
arterias repletas, posturas
y selfies entre pisadas.
Es días de madrugada,
de rutinas ausentes
y del deseo de no
perderse nada.
Venecia huele a viaje,
a idas y retornos,
a visitas
y a espaldas cansadas...
Venecia es vivirla,
sentirla y observarla.
Venecia es como la noche para el día: un lugar donde despierta el alma al sonido de cada campana.
Venecia es escribirla,
y porque hay ciudades que se visitan
y otras que permanecen...
Venecia es amarla.
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Autor:
Jesús (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 7 de octubre de 2026 a las 01:28
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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