Alta, vasta y a la vista apolínea
De piel parda, carente de astas
De puntos blancos y cola albugínea
Anda, magna, rodeada de sus crías
Presta se acerca a un manjar goloso
¡Id todos a disfrutar, criaturas mías!
Mas acecha un ser harto pernicioso
Asoma a cien varas el ánima plateada
Pronto Artio recibirá voto ostentoso
Un trueno resuena desde la arboleda
Siente la madre un dolor en el costado
Como el que Ío sentía, pues esta aceda
Huye la cierva, su cuerpo está adormilado
Huye la cierva, dejando rastro carmesí
Más le angustia que a sus crías hayan matado
Tras ella escapar de aquel confuso frenesí
Mira por sus criaturas a cualquier lado
Y ve acercarse quien la busca mas le es baladí
Pero la herida la energía le ha arrebatado
Desplómase en el suelo moribunda, mas no le importa
Pues a lo lejos a sus hijos, sanos, ha divisado
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Autor:
Don Malanda de León (
Online) - Publicado: 6 de octubre de 2026 a las 18:50
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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