¿Cómo va su mañana, amor?
¿Ya se tomó el café
o todavía
anda el sueño
acariciándole la piel?
La mía va despacito
con un poco de cielo gris
la lluvia rondando mi ventana
y unas ganas
de saber de usted.
¿Sabe?
Hay mañanas
en que uno
no necesita mucho
un café, una canción
y ese mensaje inesperado
que le dibuja
una sonrisa
al corazón.
Dígame, amor
¿cómo va su mañana?
La mía comenzó bonita
desde que pensé en usted
y la lluvia dejó de caer.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.