En mi alma de ceniza calcinada
desgarran los gemidos de tu fuego
relámpagos que cortan la negrura
y estallan en mi vida como truenos.
De pámpano y durazno está mi vientre
esperando la ofrenda de tu tiempo
que devore las ansias que traspasan
los fríos y las nieves de mi invierno.
Las magnolias prolíficas florecen
entre las olas de tu ofrecimiento
oleaje bravío que se escapa
como susurro que se lleva el viento.
¡Cuánto frío soporta la amargura
que nace del insomnio y de mis miedos!
¡Cuánto frío soporta mi tristeza,
cuánto daño flamea por mi pecho!
No es tu culpa la sombra de mis ojos,
no es culpa tuya si de amor me muero,
no es tu culpa este llanto que me aqueja,
ni es la mía si en sueños te deseo.
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 3 de octubre de 2026 a las 14:05
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Quimeras.

Online)
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