Gdel olvido

José Luis Barrientos León


Se nos irá apagando el mundo, poco a poco.
Tú perderás la voz como quien pierde una llave,
yo dejaré de ver el contorno de los días,
y en esa penumbra compartida
será la piel el único mapa que nos quede.
Viene la edad a cobrarse su cuota de inviernos.
Arrugas en la frente, el paso lento,
pero insistirán los besos en las esquinas de la boca,
tercos, como dos sobrevivientes
que se saludan en mitad de las ruinas.
Y cuando al fin la tierra reclame el equipaje
y nos confinen al espacio estricto de la madera,
pediremos el favor de la cercanía,
una tumba sin nombres, un espacio contiguo,
para que el polvo aprenda a convivir con el polvo.
Si acaso el calendario da una vuelta imprevista
y nos devuelven la respiración y los zapatos,
no diremos nada. Volveremos a buscarnos
con la discreción de los que ya conocen el misterio.
Al final, cuando la luz del cosmos se apague del todo
y no quede un solo testigo de lo que fuimos,
habrá un vacío enorme, sí, pero no estará vacío:
lo llenará la memoria callada de este empeño.

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  • Autor: Jose Barrientos (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 2 de octubre de 2026 a las 10:34
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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