Ahí hay dureza en sus
acciones, no ríe, no llora,
se siente… vacío, un humano
no se le puede llamar, da
como un sabor de boca horrible,
porque falta algo en él.
Miré las paredes de mi habitación,
sin un alma cerca mío… para decirme
que hago algo bien… bueno, nunca
lo hago bien… pero, ¿Quién me
puede enseñar?, nadie se quedó
conmigo… no recuerdo rostros.
Soy lo que aprendí… y quizás
me quedé con esta maldad,
pero… yo quiero cambiar,
solo que tengo una puerta sin llave,
déjeme… salir… por favor, no soy
solo un monstruo… recuérdenlo.
¿Por qué no escuchan su voz?,
pide un maestro para leer una carta,
pide una familia con la que ser feliz
no fuera doloroso, pero… todo se
marchita si él lo toca… y llora
aunque sean de plastilina.
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Autor:
Princesa (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 30 de septiembre de 2026 a las 08:41
- Comentario del autor sobre el poema: ¿Justificado o mentiras?
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1
- En colecciones: Yo también sufro.

Online)
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