Pesada oscuridad de otoño,
marchito fruto del madroño,
sombrío vuelo de los buitres.
Maldita cárcel de mis costillas,
que, bajo presión, asfixia mi vida;
asma somnolienta de polvo y tierra,
dolor que ciega la breve sierra.
Aferrado al desfiladero afilado
que corta mis extremidades,
avanzo entre la piedra y la niebla,
sin encontrar descanso.
Llovizna en mi desierto de ojos.
Grazna la urraca cada amanecer.
Pesada camina mi alma errante
por los senderos estrechos,
donde ni la luz respira.
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Autor:
JuanmaBnd (
Online) - Publicado: 28 de septiembre de 2026 a las 17:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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