SISO CAN | Tres poemas y un jardín - Poemas

Diego M Ferreira

Morada

Tocar la corteza,

saber la savia intacta.

Tu piel: dintel blindado.

Mi dedo: un fósforo en la lluvia.

Respiras el aire que a mí me rechaza;

él entra en tus huesos,

yo me quedo en la cerca.

Abolir la aduana del cuerpo.

Gritar hacia dentro

hasta fundir

el molde que nos divide.

 

Encuentro en el diván

Bajo las sábanas:

dos bestias hambrientas de su propia sombra.

Nos mordemos el mapa.

El deseo no sana,

marca la piel con hierro caliente.

Gobiernan las ruinas del otro.

Espiamos la grieta,

armamos el veneno.

Morimos de pie en la trinchera

solo para volver

a arder en la misma plaga.

 

Un soplo

Un soplo nada más,

la sílaba pequeña

que desactive el puño.

Un poco de tibieza

donde la piel es piedra

y el pájaro una piedra

que no debió caer.

Sin grandes incendios.

Apenas la paciencia

de no pisar el musgo,

de nombrar a lo lejos

el miedo del insecto.

La sed no pide mares:

busca la gota fiel

que le limpie los ojos

a este mundo cansado.

 

 

  • Autor: Diego M. Ferreira (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 28 de septiembre de 2026 a las 11:20
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.