Suena la luz en místico concierto,
por las leyes del gran designio guiada,
que en la órbita silente y mensurada
comprende al sol y al firmamento abierto.
Cada planeta en su región sagrada
sigue la ruta por un mar desierto,
dejando el velo del espacio incierto
a la divina nota consagrada.
Tañen los astros notas de oro puro
en la noche profunda y sin medida,
que el éter sideral vuelve sonoro.
Y en este giro eterno y tan seguro,
suena la voz primera de la vida,
cantando el gran amor que rige el coro
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Autor:
Juan Roldan (
Online) - Publicado: 28 de septiembre de 2026 a las 02:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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