Cuando La Noche Nos Encontró

Luis Barreda Morán

Cuando la noche nos encontró

Y de pronto llegaste,
sin anunciar tu presencia,
como llega la lluvia
a una tierra que llevaba siglos esperando.

Primero fuiste distancia,
una figura perdida entre la gente,
un secreto dibujado contra la tarde,
algo que mis ojos siguieron
antes de que mi corazón lo supiera.

Después te acercaste.

Y el mundo comenzó a tener otra temperatura.

Ya no eras solamente una silueta:
eras la luz que habitaba en tus ojos,
la pequeña curva de tu sonrisa,
el perfume tibio de tu cercanía,
esa manera tuya de quedarte en silencio
diciéndolo todo.

Entonces ocurrió el beso.

No llegó como llegan las cosas previstas,
sino como un relámpago
que encuentra dos cuerpos desprevenidos.

Y nos quedamos allí,
descubriendo lentamente
que el deseo también sabe caminar despacio,
que hay caricias que necesitan tiempo,
que la espera puede ser
otra forma de tocar.

Tu boca buscaba la mía
y yo dejaba que el instante creciera,
sin preguntas,
sin mañana,
sin la tiranía de las horas.

Afuera seguía existiendo el mundo.

Pero nosotros habíamos cerrado la puerta.

Éramos dos soledades
aprendiendo por un momento
el idioma de la cercanía.

Dos cuerpos,
dos respiraciones,
dos nombres que dejaron de ser importantes
cuando el deseo pronunció
uno solo.

Y así nos amamos:
sin prometer eternidades,
sin pedirle al tiempo
que nos concediera otra vida.

Porque algunas noches
no nacen para durar.

Nacen para quedarse.

Y aquella quedó en mí
como queda una estrella
después de apagarse:

invisible para todos,
pero todavía encendida
en algún lugar secreto
de la memoria.

—Luis Barreda/LAB
Glendale, California, 2015
Género: poesía lírica 
Forma: verso libre

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  • Autor: Luis Barreda Morán (Online Online)
  • Publicado: 28 de septiembre de 2026 a las 00:59
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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