VESTIGIO VIAJERO.

Sheilo Sanz

VESTIGIO VIAJERO.   


Está perplejo el firmamento,
en tanto abstracto silencio.

Donde retoza un factual momento,
tan magico como tu reflejo.

Combinando lugares ajenos,
en cualquier notable tiempo.

Que no deja de ser eterno.
•
Conspira un reto impropio,
con celeridad contagiosa.

Reteniendo un motivante destello.

Perteneciente quizás...
con genuina entereza.

A este imperecedero,
y celeste éter intocado.

Por cada insistente huella...
¡ que en mí... sé,  que dejás !
•
Donde visualizo en quiméricas,
y cristalizadas formas.

Nacarados estratos de pureza,
con solidez atemporal.

Que parecen formar,
puntos imaginarios.

Que no se pueden identificar 
•
Son profusas hebras uniformes.
con imaginación liberada.

Tendiendo espacios ligeros,
sin ninguna urdida frontera.

¡ Que te aleje de mi mente !
•
Quizás,  brillando en ondulaciones
perfectas,  sin rastro nunca sólido.

Está este designado...
margen invisible.

En cada totalidad superficial.

Sujeta a una efímera...
sustancia inmortal.

Que parece no estar...
¡ Pero,  que nunca se va !
•
Silencioso es el paso andado,
en agreste sendero ordinario.

Donde no se perturba la oscuridad.

Que cubre esta doliente
huella abandonada.

Que hondo hace reposo.
•
Respira calcinado silencio,
durante cada mudado véspero.

Un delicado petálo loable.

Cuando aún,  sin embargo...
existe mudo el candil humeante.

Que espera un vestigio viajero,
callado en quedada nostalgia.

Desde aquello sublime y eterno.

Que no tiene origen concreto,
en cada registro de invierno.
•
Cismático estival perecedero.

Consumiendo la fragilidad,
de un florido atardecer.

Como sediento latido...
conjunto en sensaciones.

Todavía colgadas
de un largo suspiro.

En cada erguido balcón solitario,
que alumbra con llama callada.
•
Es cuando nunca expiró..
ese ritual apacible. 

Que proyectaba la sombra,
de cada invernal sopor.

Que dejó augural estela visual.

Como insertada travesia,
desde cada latitud contigua.

Que era advertencia tardía.
•
Agónico atardecer ruborizado
de lobreguez atrapante.

Cuando encendida la lumbre.

Refleja un rostro con inercial
sombra andante.

Que implora por quedado
delirio disruptivo.

Que parecía estar olvidado...
¡ desde ese,  mucho antes !

De aquel véspero esperado.
•
He señalado toda intencional atención inmediata.

Sensibilizando el inclinado despertar sonoro.

Que se asoma entre alada
alba irisada.

Mientras lo mira,   ¡ con asombro !
cada nube nacarada.
•
Como filtrando con recurrente estupor abstruso.

Recónditos lugares lejanos,
con rutilado encanto solar.

Donde imagino encontrarte...
¡ Aún sin nombre grabado !

En esas retardadas memorias,
¡ que todavía persisten...!

En retenerte cercano.
•
Coincido en cada indubitable...
quizás, intemporal semblanza.

Donde dejo este intacto... ¡ sentimiento mío !

En cada anhelante
persistencia estelar.

Reflejada contra otra efímera señal,
con figura de raro cristal.
•
Es esta apacible apariencia,
con frecuente claridad.

Invocando con discurrida cautela,
tu perspicaz inmanencia.

Desde todo silencio latente.

¡ Donde aún puedo hallar...!

Cada similitud intensa,
trasluciendo tu mirada.

Registrada como sutil alborada.

 

Autor.... Consuelo Sanchez.

  • Autor: Sheilo Sanz (Online Online)
  • Publicado: 27 de septiembre de 2026 a las 12:20
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.