No es como yo; es distinto,
sin duda más genuino, más auténtico,
menos político, menos diplomático,
guapo —muy guapo—, y por eso envidiado.
No puede aferrarse como yo me aferraba
a dar pena, a resultar simpático.
Las chicas lo persiguen y por eso es envidiado,
y demasiadas veces ha sido injustamente traicionado.
Confía en muy poca gente, igual que yo;
en eso sí nos parecemos mucho.
Consigue que olvide mi fuero interno,
que deje de pensar en mí
y piense en su destino y en el suyo.
Yo soy un guerrero del suelo,
acostumbrado a la caída y al fracaso.
Él es, me temo, un guerrero más del cielo:
más cristalino, más perfecto,
pero todavía sin pulir.
Él y yo hacemos un gran equipo.
Su vida me lleva a un mundo distinto,
al mundo actual, a la tecnología, al tecnicismo;
y, a través de él, pienso mucho en el futuro.
Sus cartas han sido distintas a las mías,
su mundo es distinto en las ideas.
Pero creo que es resiliente ante las críticas.
Y yo seré su muro,
cuando pueda.
-
Autor:
Josean100 (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 25 de septiembre de 2026 a las 18:58
- Comentario del autor sobre el poema: Empiezo hablando de mi, pero evidentemente , el protagonista es mi hijo. Quizás ahora la mayor fuente de mis miedos. Me hace conocer este mundo actual, tan técnico. Yo soy un matemático y un contable manual, pero gracias a mi hijo, conozco otros mundos actuales , técnicos, e informáticos donde el contacto físico desaparece , los amigos virtuales y los problemas de los jóvenes, tremendos. Gracias al que me lea.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
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