Involuntad de felicidad.
Estoy feliz. No sabía lo que era eso pues nací triste, y ahora, de repente, soy feliz, pero entonces ¿Cómo saber si realmente me está pasando a mí? que no lo inventé. No invento lo que siento, pero ¿Cómo saber qué es lo que siento?
De nuevo estoy triste, me lamento, y ya se me olvidó aquel sentimiento, quizás solo debí atraparlo en las redes del instante. Pescador arrepentido soy que tuvo el pez dorado, y ahora solo una bota usada.
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Autor:
Voz (
Online) - Publicado: 25 de septiembre de 2026 a las 02:23
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 0
- En colecciones: Mis versiones de mi mismo, y la salvación..

Online)
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