Hasta el alba.

Voz



Hasta el alba.

En la noche la luna es una vela, la encendió Él en el murmullo de las sombras,
su cera es la yesca que hace a los lobos aullar, volviendo sus colas nubes.

Te elevarás de nuevo entre la danza de nuestras palabras hilvanadas al sueño aquel.

Traerás con tu silencio la incertidumbre que atrapa la calma, una luciérnaga en su frasco de tinta
cuanto recordarás de lo vivido cada noche si los días se desmenuzaban en expectativa,

Cuánto dura el día, si lo que quiero es abrigarme a tu lado bajo el claro de la noche, y el concierto
de los grillos que con sus guitarras cantan: bésense.

Mis palabras parecieran decirte: Te bajaré la luna. No, sería absurdo pedir que sea solo nuestra y no de todos. Por algo está donde debe, allí que se quede.

aquí viene la ley, el abrazo, que en la noche, toco a Eureka rozando solamente tu ser, al leerlo.

Entonces el lobo ya no es nube, el grillo suelta su guitarra, la luciérnaga escapa y se vuelve astro,
y nosotros somos el milagro, se une al norte con el sur y al este con el oeste.

Hemos de converger tu y yo, sin abandonarte y sin abandonarme, para encontrarnos.
Que puedo decir: Te amo...

El universo se reconfigura cuando tú eres para mí y yo soy tuyo. ¿Lo has notado?
nunca tuviste que dejar de lado en lo que creías, para estar a mi lado.

Y no es una simple metáfora, cuando amas, puedes cambiar la realidad, en eso creo.

Dios escucha atentamente si le hablamos a su oído. Susurros dorados.

El amor se lleva el pálido hechizo de la negra malicia,
dejando la pluma de un ángel para escribirte esto.

El sol está por salir, debemos despedirnos de nuevo. La vela se apaga.



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