Bordados De Madre

Antonio Pais


AVISO DE AUSENCIA DE Antonio Pais
AVISO DE AUSENCIA — Antonio Pais

Estimados amigos y poetas del alma:

Agradezco infinitamente a todos los que hacen posible este espacio tan fraternal y acogedor para los poetas. Vuestro apoyo, vuestros mensajes de aliento, me han ayudado día a día a seguir adelante, aunque el camino sea difícil y cueste muchísimo.

A pesar de los meses transcurridos, sigo en la misma situación, esperando poder mejorar. He buscado refugio y consuelo en muchos lugares, pero la tranquilidad y el amor parecen esquivos. Sin embargo, aquí, a vuestro lado, me siento protegido y acompañado. Siempre hay alguien que me escribe, que me ofrece una palabra de aliento.

Por eso, agradezco infinitamente este espacio y a cada uno de vosotros. Me tomaré un tiempo para recuperarme y volver con más fuerza, para poder escribir de nuevo como antes.

Qué lamentable, compañeros. Ver en esta plataforma de tantos años cómo se agarran entre ustedes, diciéndose de todo: mujeres contra hombres, hombres contra mujeres. Falta respeto. Hablen en serio, ¿pueden tratar así a todo el mundo con esa liviandad? ¿Por qué no se hacen un mea culpa? Qué tremendo son. Dios mío, si pudieran estar del otro lado y leer lo que postean… da vergüenza ajena.
No respetan ni siquiera este espacio que les dio trayectoria y voz,
que les abrió camino y les dio lugar para soñar.

Muchas gracias.

Antonio Pais

 

_ Los poemas aquí publicados tienen su reserva en derecho de autores de DNDA y cuentan con su número de registro._


Bordados De Madre

 

 

 

 

 

En las sábanas bordaste festones con tus manos,

como solo tú supiste, hábil y paciente,

sacando hilos, guiando la aguja con ternura,

bordes perfectos, finos, de una belleza inmensa.

 

 

 

Hacías estrellas, pelotas, autitos de hilo,

y a mi hermana lunas, muñecas, sueños tejidos,

cada dibujo un abrazo, cada puntada un beso,

qué tiempos tan felices, Madre, estando contigo.

 

 

 

Fuiste tú quien me enseñó los primeros pasos

en la casa del folclore portugués, con paciencia.

 

 

Me entró el gusto, creció cada día más,

y así comenzó la gira por Buenos Aires.

 

 

 

Subía a los palcos a veces con vergüenza,

otras con miedo, con temor de no acertar,

de que el profesor me llamara la atención,

de que algo saliera mal al bailar.

 

 

 

Toda tu ternura suavizó mi duro camino,

aligeraste el peso que el progenitor masculino ponía en mí,

me enseñaste a armar un karting con rulemanes,

escondido tras la escalera, donde él no lo viera.

 

 

 

Pero con tu cariño y con tu amor todo salía bien,

tu aliento me daba fuerzas y confianza.

 

 

Lo que sentía en el pecho era más fuerte que el miedo,

porque llevaba tu amor junto a mi danza.

 

 

 

 

Fui parte de la cuadrilla, la danza portuguesa,

el palco de madera, el sonido de cada paso,

y aunque los años pasen, todo sigue vivo:

tu aguja, tu hilo, tu amor, siempre en mi corazón.

 

 

 

 

 

Autor: Antonio Pais._

La Paz, Córdoba

🇦🇷Argentina🇵🇹

Dpto.:San Javier._

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.