Zayon

JuacoH

Se elevan más allá de las estrellas,
Altas figuras paridas por el espíritu que compartimos,

Nacen en racimo,

Se mueven y retuercen mientras se llenan de instinto,

Se llenan de sombra,

Se llenan sabiduría.

Reptan y saltan,

Aparecen frente al intercambio,

Babean frente al contrato,

Susurros y ecos que inflan el corazón,
Nublan la mente,

Nos alejan de la esencia.

Promesas tan vacías y efímeras,
Como el deseo mismo,

La carencia y el anhelo del hielo,

El vacío y silencio del lo superfluo,
Casi tan bello como el sueño cumplido del asesino,
O la muerte rápida del asesinado.

Mineral,
Llevan en su cuerpo un mineral inerte y corrosivo,
Sangran igual que la tierra cuando se perfora,
Negro y pútrido,
El olor de sus conciencias,
Cargan flautas de carroña,
Truenan sus graznidos robóticos,
Al final solo nutren la tierra.

 

Los vivos nos alimentamos con el dolor del desaparecido,
Con las lagrimas de la viuda,
Con el aturdimiento del huérfano,
Con el corazón detenido del Huérfilo,
Con la muerte consciente de la Huérfila.  

Las silenciosas sombras recorren los cielos,
Sus huevos hacen estruendo en la tierra,
Perforan la carne sagrada para algún mudo,
Esparcen la enfermedad del olvido.

He visto con mis ojos la lagrima de un corazón silenciado,
He oído el grito que hace un corazón agrietado,
He tocado la tierra áspera y ensombrecida,
He probado el acerbo café de los labios de la nostalgia,
He sentido en mis huesos el frío pálido de ser humano en tierra de almas perdidas.

  • Autor: Juaco (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 23 de septiembre de 2026 a las 23:52
  • Comentario del autor sobre el poema: Una pequeña y austera opinión sobre la guerra.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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