Breve Inclinación del Tiempo

Kamar Oruga

 

 

 

Hoy desperté inmerso 

en un sueño de luz,

y de trasfondo 

un sentimiento lunar

me invocó la infidelidad gratuita

de mis sentidos,

el sueño se esfumó 

en el instante que abrí los ojos,

y al contemplar al pensamiento pensándose me detuve. 

 

Dulce y amarga es la espera 

de esa cortina de nada, 

de ese infante espectral, 

dormido entre los párpados,

inclinado y dispuesto a acariciar

el fondo de nuestra mente. 

 

La noche expulsa 

un perfume de ángel decapitado,

ahora estoy danzando en el éxtasis de mi propio cuerpo,

oculto en una 

oscura nebulosa secreta,

configurada desde 

la inmensidad de los astros,

pequeños esclavos 

inconscientes de la noche. 

 

Simulacro de espejos 

proyectan mi vida nocturna,

el lazo con la noche 

es mi Jesús de Nazaret, 

mi conciencia insaciable 

de símbolos y sombras.

Bosques de mi ser me rodean,

ya todas las piedras del ayer construyeron un puente

entre lo que soy 

y lo que desconozco. 

 

Cargo en el cuerpo 

el peso de mis muertos, 

la memoria de mis besos,

el oleaje caótico 

del tiempo y del olvido.

Las almas en pena se rinden 

ante la esperanza del mañana,

pero una oscura inquietud permanece a mi lado,

como un juez invisible,

es la hora del solitario infinito. 

 

  • Autor: Kamar Oruga (Online Online)
  • Publicado: 23 de septiembre de 2026 a las 20:14
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 3


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